Saturday, August 9, 2008

Humanos y Ángeles

“El alma humana tiene una disposición innata a despojarse de su naturaleza humana con el fin de vestirse con la naturaleza de los ángeles y convertirse en un ángel real por solo un instante de tiempo, un momento que viene y va tan rápidamente como el aleteo de un párpado. Después, el alma recobra su humana naturaleza, una vez que ha recibido, en el mundo de los ángeles, un mensaje que ha de llevar a su propia especie humana”

Ibn Jaldún (1332-1406)

Thursday, August 7, 2008

De Nómadas y Conquistadores

"la civilización es la ciudad y la ciudad es la riqueza, la abundancia, la vida superflua, el lujo, las lujurias. El nomadismo áspero bajo las estrellas es la fuente perenne de vida histórica porqué es la vida reducida a lo necesario. Los semi-salvajes, los bárbaros nómades, son los únicos hombres dotados de condiciones para conquistar y dominar.

Los nómades son más virtuosos, más valientes que los sedentarios en la ciudad, en el estado ya constituido se pierden el coraje porque se vive con un exceso de seguridad; los que nacen bajo ese orden, contribuye a domesticarlos y debilitarlos.

El hambre es el estado de espíritu del desierto, ella modela el músculo magro y elástico, el alma resuelta y pronta, que en principio es enemigo de la inercia, incitador de pura actividad y agilidad.

La vida histórica es pues un ciclo que lanza al hombre hacia el lujo y este lo anula, el vigor creador de sociedades se agota en tres generaciones que con la nueva invasora forman el zodíaco de la historia: el fundador, el conservador, el imitador y el destructor."

Ortega y Gasset en "Abenjaldún nos revela el secreto", comentando el libro Al-Muqaddimah de Ibn Jaldún

Tuesday, July 22, 2008

Memorias Virtuales

http://www.library.cornell.edu/preservation/bookarts/images/oldbook.gif
Esta época, nuestra época, es literalmente virtual. ¿Qué quedará de nosotros para la posteridad? Nuestro mundo y nuestras vidas están minuciosamente descritas, analizadas, guardadas en millones de diminutas casillas electrónicas, legibles únicamente para nosotros y nuestro tiempo y que quedan obsoletas cada vez más a prisa. Dentro de algunos años nuestro único registro perdurable de existencia estará quizás en la basura apilada que se niega a desaparecer o tal vez en un par de libros de auto superación –lastimosamente igual de imposibles de degradar.

Los hombres por lo general sólo guardan memoria de aquello que les impacta y les apasiona, olvidando el resto de situaciones, y la modernidad se esfuerza por dejar de apasionar. Eliminar lo espontáneo y lo esencial se convierte es la forma más eficiente de organizarlo y clasificarlo todo, y hay que aceptar que para nuestro mundo lo importante es la eficiencia.

No sabemos si es la primera vez en la historia que esto sucede. Quizás hubo en el pasado otras sociedades igualmente virtuales de las que no podremos saber nada, nunca. Quede claro que tampoco digo que seamos dignos de recordar y que la pérdida de nuestra memoria no sea más una bendición que una desgracia para las futuras generaciones, pero siempre existe la esperanza de que lo logrado hoy sea recordado por otras personas y otros tiempos, de no haberse equivocado tanto.

Asistimos pues, al incendio de nuestra propia Biblioteca de Alejandría, a nuestra quema de libros del emperador Shi Huang Di, inducida, deseada y alcanzada por nosotros mismos. Esta misma queja existe tan solo perdida en un mar imposible de tocar que, a diferencia de otros océanos intangibles, carece de toda fé. Nuestro mundo virtual, perfectamente aséptico y ordenado, tiende a evaporarse con la misma volubilidad que el alcohol y nosotros nos regocijamos embriagados de inconsciencia.

Perdure pues lo que deba hacerlo, o lo que pueda.

Wednesday, July 9, 2008

"Y me besó con los besos de su boca, y sus amores fueron más deliciosos que el vino, y delicias para el olfato eran sus perfumes, y era hermoso su cuello entre las perlas y las mejillas entre los pendientes, qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres, tus ojos son palomas (decía), muéstrame tu cara, deja que escuche tu voz, porque tu voz es armoniosa y tu cara encantadora, me has enloquecido de amor, hermana mía, ha bastado una mirada, uno solo de tus collares, para enloquecerme, panal que rezuma son tus labios, tu lengua guarda tesoros de miel y de leche, tu aliento sabe a manzanas, tus pechos a racimos de uva, tu paladar escancia un vino exquisito que se derrama entre los dientes y los labios embriagando en un instante mi corazón enamorado [...]"

Umberto Eco “El Nombre de la Rosa”

Friday, March 28, 2008

Future


@Rod Mast